La devoción del pueblo de Lucena hacia la imagen de la Virgen de Araceli, patrona de la ciudad y del Campo Andaluz, que incluso ha dado origen a la creación de una Ruta Turística Aracelitana, se desborda en torno al primer domingo de mayo, festividad de la Virgen. El tradicional Pregón, una multitudinaria ofrenda de flores adornada con el traje típico de lucentina que lucen las mujeres, la procesión de la titular bajo un manto de fuegos artificiales y un sinfín de actos lúdicos dan idea del arraigo, antigüedad y singularidad de estas fiestas, cuya próxima edición, a celebrar del 4 al 7 de mayo, presentarán un carácter festivo especial con motivo de la celebración del 450 Aniversario de la llegada de la Virgen de Araceli a Lucena.
Las Romerías de Bajada, el penúltimo domingo de abril, y Subida, el primer domingo de junio, son una buena oportunidad para conocer el Santuario de María Santísima de Araceli, ubicado a ocho kilómetros de la ciudad y desde donde se divisan cinco de las provincias andaluzas. Del interior del Santuario destaca su vistosa cúpula y su retablo mayor. Una visita al interior del camerín de la Virgen, que se realiza cada domingo al término de la misa de 12.00, permite contemplar los tesoros de la cofradía y el fervor aracelitano en forma de ofrendas conservadas durante años.
El acto constituye cada año el inicio de las Fiestas Patronales, declaradas de Interés Turístico Nacional.
El Estado reconoce la antigüedad, arraigo y singularidad de las Fiestas Patronales que se celebran cada mes de mayo en la ciudad.
